Inicio Opinión 10 AÑOS DEL MATRIMONIO IGUALITARIO, Y UNA REFLEXIÓN SOBRE DIOS.

10 AÑOS DEL MATRIMONIO IGUALITARIO, Y UNA REFLEXIÓN SOBRE DIOS.

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(Columna por Pablo A. Aquino)

Hace 10 años, básicamente, se debatió si dos personas debían tener menos derechos por el simple hecho de ser del mismo sexo.

Aquellos que se opusieron, como en otras ocasiones, cometieron el error conceptual de hablar de “lo que Dios manda”, cuando en realidad lo que se estaba reclamando era igualdad ante la LEY. Se pedía por el matrimonio civil, no por el matrimonio ante la Iglesia Católica o Judía, o Evangélica, o Musulmana. Y la Ley debe ser pareja para todos/as, sin importar nuestro credo y aún cuando NO creamos en ninguna deidad.

Pero, más allá de esta mera exposición de los hechos, yo, como hombre de fe (católica, para mayores datos, y unido en la tradicional relación binaria), me pregunto: ¿Y cómo es Ese Dios que imaginamos?

¿Es acaso un Dios que hace diferencias entre unos u otros? ¿Imaginamos un Dios inclusivo, uno que abraza a todos por igual, aquel de “todos somos iguales ante Sus Ojos”? ¿O preferiríamos un Dios que excluye de vez en cuando?

Tal vez los pecadores quedarán excluidos del Reino de los Cielos, pero, ¿quién es el que estaría pecando acá? Acaso Dios le diría a alguien “Aménse…pero manténganlo en privado”, “Bueno, está bien, exprésenlo, pero no me vengan con casarse”, “OK, cásense, pero lo de adoptar hijos es mi límite”.

¿Así será Dios? ¿Nos juzga según nuestra biología o nuestras orientaciones? Alguien con amor infinito como Él, ¿le pondría restricciones o condiciones al Amor Verdadero, ese que no se explica con palabras, ese que sólo está en el corazón y no conoce de otros órganos?

Hace 10 años, fue una nueva Ley. Y todo lo nuevo da miedo. Pero recuerden: no hay nada que podamos hacer para impedir que dos seres se amen mutuamente. Y esa expresión, en cualquiera de sus formas, existe desde que el mundo es mundo. Simplemente, nos negábamos a verlo.

Por: Pablo Agustín Aquino